ATAQUE EN MARCHA. EL CUERPO POLICIAL

Dos cabecillas de la pandilla armada “Bon Diri” fueron abatidos en un intercambio a tiros con agentes de la Policía Nacional de Haití(PNH) en Port-de-Paix, situado en el noroeste de ese país.

Según una información proveniente de las autoridades de la región, los dos individuos víctimas de la respuesta del cuerpo policial sonMichelet Jean y Wisenter, este último con el alias  “John.

Ya antes, fuerzas de policía mataron a “Met Kafou”, el cabecilla de la banda “Avispa Negra” que operaba en Port-de-Paix, del departamento del Nordeste, y a Johnley Pierre, alias “Lele”, parte del grupo violento “Trois Rivières”, en la capital, Puerto Príncipe

IDENTIFICÓ A LOS ALEGADOS CABECILLAS DE PANDILLAS COMO MICHELET JEAN Y WISENTER, ESTE ÚLTIMO DE ALIAS “JOHN”.

“Mèt Kafou”  era buscado por su participación en los actos de saqueo a las edificaciones de Hermanas Myriam y en el Centro Departamental de Operaciones de Emergencia.

En silencio total 

Jimmy Shéizier, alias “Barbecue”, sigue atrincherado en la terminal de combustible Varreux, sumido en total silencio, después de aprobada la resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que le castiga, igual que a los jefes de otras pandillas, con fuertes sanciones y embargos. 

La terminal de combustible ocupada a fuerza de violencia por “Barbecue” es un centro de almacenamiento situado al norte de la capital haitiana, Puerto Príncipe.

Allí se almacena el 70 porciento de los carburantes de Haití. El lider del la colacion G-9 la ha convertio en una “zona barricada”.

 
Régimen de sanciones

El Consejo de Seguridad de la ONU adoptó el viernes pasado una resolución que impone un régimen de sanciones contra Haití y que“exige el cese inmediato de la violencia, las actividades criminales y los abusos de derechos humanos que socavan la paz, la estabilidad y la seguridad del país y de la región”. 

La votación se llevó a cabo en un contexto de crisis en Haití, donde la violencia endémica de pandillas y el descontento popular han empeorado una situación humanitaria de por sí grave. Las bandas criminales mantienen bloqueada la principal entrada de combustible al país, lo que ha paralizado servicios tan básicos como el suministro de agua, la recolección de basura y el funcionamiento de las instalaciones sanitarias. Todo esto en medio de un nuevo brote de cólera que comenzó a principios de este mes.


Siguenos

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *