Díaz recomienda que la clase política nacional debe unificarse en un solo criterio, para lograr una profunda modificación a la Ley 112-00 de Hidrocarburos y así evitar que en los próximos meses los precios de los combustibles se conviertan en un dolor de cabeza para el gobierno y afecten de una manera sensible la economía nacional dominicana.

«Si el gobierno dominicano no aguanta más asumirá el costo de cada aumento semanal como lo a hecho durante los meses y llegó a un límite obligatorio en que tendrá que traducir esos aumentos a los consumidores, imaginemos cómo se siente el sector transporte, que va a tener que asumir aumentos en sus costos operacionales, evitando traducirlos en aumentos para los precios del pasaje y los fletes de cargas », enfatizó Díaz.