Los baños de los hombres necesitan 5 veces más mantenimiento diario que el de las mujeres. Por ello, en el aeropuerto Schipol de Amsterdam, el problema se solucionó muy creativamente: en los urinales pintaron una mosquita justo al lado izquierdo del drenaje.

Los costos de limpieza disminuyeron en un 80 % el primer mes. Resultó que si le das a los hombres un blanco al cual apuntar, no pueden evitar dirigirse a él.

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