No sé si sea la más famosa de la historia pero hay una que me gusta por su elegancia. Cuentan que retaron al poeta Quevedo, conocido por su desfachatez, a decirle a la reina que era coja. Quevedo aceptó la apuesta y se presentó ante la reina con una clavel en una mano y una rosa en la otra y le dijo a la monarca: «Entre el clavel y la rosa su majestad escoja» No sé si la anécdota es verídica, pero …. ¡Qué importa!

Tomado de : Quora

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